En un mundo como el de la moda, donde las tendencias son efímeras y se consumen a velocidad vertiginosa, ha surgido en los últimos tiempos un nuevo concepto, el del lujo silencioso, que predica una vuelta a la sutileza y la elegancia, a las prendas atemporales. Y dentro de este ideal de moda, la piel natural reivindica con fuerza su espacio. El lujo ya no es sinónimo de estatus, opulencia y riqueza, sino que se ha elevado a una posición más moderna. Es cualitativo, duradero, sostenible, único, pero también transparente y certificado a través de su cadena de suministro. Y la piel natural forma parte inherente de ese movimiento. Es duradera, biodegradable, puede transformarse a lo largo de su vida y transmitirse de generación en generación. Y, dentro de…
