AUN LADO, ESPAÑA. Al otro, Portugal. En medio, relumbra con los últimos rayos de sol el Miño. En esta orilla, se alza Tui, con su imponente catedral, que parece un castillo, y un casco histórico encantador de rúas de piedra, costanillas y pasadizos. Y justo detrás, a seis kilómetros de distancia y a 629 metros de altura, el alto de San Xiao, la cima del Parque Natural Monte Aloia, donde este santo tiene una gran ermita.
Subiendo en coche desde Tui, la primera señal que nos invita a parar es la de los molinos del río Tripes, afluente del Miño. De los 49 que movió en su día, una veintena pueden contemplarse subiendo a pie por la orilla desde la aldea de Circos, en Pazos de Reis. Siguiendo la ruta…