DESIERTO, POR DEFINICIÓN, es un «territorio arenoso o pedregoso, que por la falta casi total de lluvias carece de vegetación». O, también, un «lugar despoblado, en el que no hay gente». Pese a su nombre, el Desierto de las Palmas está poblado por una espesura casi impenetrable de alcornoques, carrascas, madroños, durillos, brezos, torviscos, aladiernos, ruscos, enebros, lentiscos y palmitos, que son los que dan nombre a este selvático desierto. Y tampoco está vacío, porque en él se ven masías, senderistas y ciclistas. No es, desde luego, el desierto estricto que eligieron los carmelitas descalzos a finales del siglo XVI para hacer vida contemplativa, pero comparado con las poblaciones que lo rodean es de una soledad verdadera.
LA RUTA COMIENZA EN LA MAYOR de esas poblaciones, Castellón de la Plana.…