Cuando tenía 12 años, sus padres le dieron cien dólares para comprarse ropa para el nuevo ciclo escolar. Sin embargo, Karina no tardó en entrar en una tienda de maquillaje, donde se compró una paleta de sombras de Chanel. Desde muy joven, sabía que su verdadera pasión era el maquillaje. Aunque estudió comunicación, su destino no tardó en recordarle cuál era su verdadero llamado. Originaria de Guadalajara, abrió su primer estudio y rápidamente se ganó la confianza de celebridades como Nadia Ferreira y Ximena Navarrete, así como de personalidades de la industria musical como La Josa, las JNS, Dulce María, Kabah y Alejandro Fernández. Hoy, como empresaria con dos firmas de belleza, Karina nos recuerda que, aunque el maquillaje se asocia con apariencias y brillo, la verdadera belleza va mucho…
