› Antes incluso de realizar calcos con restos humanos, los arqueólogos experimentaron con puertas, ventanas y restos orgánicos que podían observarse entre el material volcánico. Así, las excavaciones del siglo xx pudieron recuperar numerosas improntas de muebles, armarios y utensilios de todo tipo, distribuidos en estancias, atrios y peristilos. En la casa de Julio Polibio, además de los armarios del peristilo, se recuperó una pequeña escalera de madera. En algunas mansiones, como en la casa de Ceres, es posible identificar los restos de un lecho que, dispuesto sobre la bipartición musiva de la estancia, nos indica que, en el momento de la erupción, aquella habitación era un dormitorio.
› Las excavaciones llevadas a cabo desde 2018 han permitido recuperar numerosos elementos en madera. En la casa del Larario Pintado, en la región…