La ciudad de Ugarit, situada en la costa septentrional de la actual Siria, fue una de las más ricas y prósperas de todo el Próximo Oriente durante buena parte del segundo milenio antes de Cristo. Tanto es así que su palacio real se convirtió en una especie de atracción turística. Las razones que explican la prosperidad de aquella ciudad hay que buscarlas en el comercio internacional, ya que se trataba del puerto naval más importante de todo el norte del Levante, al que acudían expediciones procedentes de Egipto, Chipre, Creta, Micenas, las ciudades fenicias, Anatolia, etc. Sin embargo, en torno a 1190 a. C., la ciudad fue atacada, destruida y abandonada para siempre. Una serie de cuatro cartas escritas poco antes del fatal desenlace nos permiten conocer con detalle quiénes…
