Veamos el relato típico. Año 1519. Tras desembarcar en Veracruz con unos exploradores, Hernán Cortés llega a Tenochtitlán, la capital del Imperio azteca, o de la Triple Alianza, la entidad política más importante de Mesoamérica, la Venecia mexicana. En su camino, estos guerreros han logrado varias victorias militares y diplomáticas, y los locales los han tomado por dioses. A Cortés, concretamente, por Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada, que se supone volvería desde el oeste.
En esa ciudad de entre ochenta mil y doscientos mil habitantes, Moctezuma Xocoyotzin II, huey tlatoani, o gran gobernante del Imperio, se encuentra el 8 de noviembre con Hernán Cortés. Creyendo que es la reencarnación de Quetzalcóatl, este equivalente de emperador reconoce su derecho a gobernar y le entrega el mando, declarándose en la práctica vasallo de…