Por ser chica, Artemisia no tuvo acceso a academias ni a clases de anatomía, pero su padre vio en ella un talento precoz muy superior al de sus hermanos. Su relación personal fue tormentosa: ambos eran explosivos, derrochadores e inestables.
Recién emancipada en Florencia, versionó (abajo, c. 1615-17, Palazzo Pitti, Florencia) para María Magdalena de Austria un original claroscuro de Orazio (dcha., c. 1608, Nasjonalgalleriet, Oslo), que captura el momento en que Judit y Abra, su criada, se disponen a huir con la cabeza de Holofernes. Si el del padre era bueno, el de la hija es aún mejor. Enfatiza la tensión narrativa reduciendo el encuadre; Judit, más expresiva, entreabre los labios en alerta y frena a Abra. Si es preciso, volverá a usar la espada. Curvas idénticas en la…
