Mary Mallon, alias “Mary la Tifoidea”, se convirtió en 1915 en la encarnación de la supercontagiadora asintomática. Se estima que, para entonces, había infectado a cincuenta y tres personas, de las que murieron tres. Las autoridades de Nueva York le impusieron un confinamiento de tres años en un hospital por contagiar a varias familias para las que trabajaba como cocinera, pero, casi nada más salir, en un alarde de indolencia, volvió a contagiar sabiendo lo que hacía. En consecuencia, la confinaron con treinta y seis años para el resto de su vida.
Las madres estadounidenses no decían “tu amiga me parece una persona tóxica”, sino “tu amiga es como Mary la Tifoidea”. Esta supervillana fue una auténtica pionera, si tenemos en cuenta que protagonizó pósteres y viñetas dramáticas cuando, en…
