Si en la era del topless les parece mentira que, en su día, el biquini de Brigitte Bardot levantara ampollas, aún les sorprenderá más saber que la pintura que abre este artículo se retiró, con enorme revuelo, del Salón de París de 1783. A nuestros ojos, no es más que un retrato inocente y dulce, incluso relamido, de María Antonia Josefa de Habsburgo-Lorena, archiduquesa de Austria y reina de Francia. Para los contemporáneos de María Antonieta, como se la recuerda, fue un escándalo mayúsculo. A su entender, la reina posaba semidesnuda, ataviada con una especie de camisa, la prenda interior que las mujeres de la época llevaban bajo el corpiño y la falda. Chemise à la reine fue, a partir de entonces, el sobrenombre de este vestido ligero, de muselina…
