▪ DE OBSERVADAS…
Durante siglos, los pintores desempeñaron el papel de voyeristas, invitando al espectador a hacer lo mismo. Las protagonistas de sus cuadros eran pasivas o trataban, inútilmente, de cubrir su desnudez. Ninfas, diosas, cabareteras y personajes bíblicos convivieron, de mala gana, con una retahíla de espías. Unas veces no se sabían observadas. Otras, por pudor, ocultaban el rostro y apartaban la mirada.
▪ … A OBSERVADORAS
Esto cambia radicalmente en el Pop Art y en el arte posmoderno. Las nuevas habitantes de los cuartos de baño están a medio camino entre el lenguaje publicitario y la provocación. Son perfectas, coquetas, insustanciales. Pero también activas. Sus ojos interpelan directamente al espectador, retándole a mirar. O incluso, quién sabe, a participar en un juego erótico en el que ellas, decididamente,…