La persona más extraordinaria y aterradora que he conocido en mi vida”. Así describió lady Blessington, amiga de lord Byron, al poeta. Era “introvertido y extrovertido, guapo y deforme, serio y gracioso, derrochador y mezquino”, según su biógrafa Edna O’Brien. Aunque parecen faltar los adjetivos cuando se trata de definir a uno de los grandes representantes del Romanticismo, si no el máximo, quienes le conocieron están de acuerdo en que era excesivo y contradictorio.
La existencia de George Gordon Byron resultó tormentosa desde su mismo alumbramiento en Londres, el 22 de enero de 1788. El parto se complicó, y Byron nació con un pie zambo que le obligó a cojear toda su vida. Esto contribuyó, según E. J. Trelawny, que coincidiría con él en la última etapa de su vida,…