El valor de una empresa es un ratio que expresa, deforma condensada, los flujos de caja esperados, el riesgo y el calendario de los flujos de caja generados. En los mercados reales e imperfectos, este valor no suele coincidir con la cotización bursátil (precio)1, debido a que los supuestos subyacentes sobre los cuales se construyen las tasas de descuento (coste del capital), que, convencionalmente, se derivan del modelo de valoración de activos de capital, o capital asset pricing model (CAPM), suelen ser difíciles de argumentar basándose en análisis empíricos.
Tradicionalmente, se utilizan como alternativas los llamados modelos de acumulación (build-up models), que tratan de resolver esta debilidad agregando recargos o primas sobre el coste de capital del CAPM; sin embargo, estos modelos de acumulación se desvían de los supuestos subyacentes…
