Existen numerosos ejemplos que evidencian el gran impacto que el pensamiento visual podría tener en contextos de innovación para crear claridad en la comunicación. Por ejemplo, un signo de pensamiento visual que ha adquirido cierta difusión son los marcos visuales para desarrollar ideas de innovación, popularmente conocidos como canvas, cuyo patrón visual más reconocido se debe al consultor de estrategia Alex Osterwalder, con el canvas de generación de nuevos modelos de negocio. Este consiste en dividir una hoja de papel en nueve rectángulos que representan los elementos que describen un negocio: proposición de valor, relación con los clientes, canales de distribución, segmentos de clientes, actividades principales, recursos disponibles, alianzas, líneas de ingresos y costes.
En lugar del proceso lineal con el que, tradicionalmente, se han explicado los negocios, Osterwalder estimuló…
