Muy a menudo escuchamos a la persona que lidera una organización decir que el principal objetivo es crear valor. Para clarificar lo que significa esta palabra, podemos recordar que se trata de un término que procede del latín valere, que significa “que es apreciado”. Por ello, cuando una organización trata de crear valor, lo que intenta es generar algo que sea apreciado.
Hasta hace algunos años, la idea predominante era que los únicos destinatarios del valor generado por las empresas eran los accionistas, y que lo que más apreciaban era recibir dividendos, sin importar si para obtener beneficios se contaminaba un río, se utilizaba mano de obra infantil o se sobornaba a un funcionario. En el año 1970, por ejemplo, Milton Friedman, que unos años después recibiría el Premio Nobel…
