En 1984, Benetton presentaba una campaña bajo el lema “Todos los colores del mundo”, en la que, para sorpresa de muchos, no aparecían ni suéteres, ni polos, ni camisas ni pantalones, como cabría esperar tratándose de una empresa de ropa. En su lugar, se mostraba a grupos de personas de diferentes razas y países, de caras sonrientes, con gran predominancia de colores brillantes, mientras que el logo de la firma aparecía discretamente, solo en un extremo. La campaña de 1987 tuvo como lema “Países unidos”. Entre otras imágenes, incluía la de dos niñas negras en actitud de besarse y llevando en su cabeza sendas banderas: la de Estados Unidos y la de la entonces aún URSS. En estas dos primeras campañas ya subyacían algunas de las ideas que, desde entonces,…