La lucha por el talento está dando lugar a una remodelación del mundo del trabajo. Las organizaciones se enfrentan a nuevos desafíos, fruto de la velocidad del cambio tecnológico, social y económico en el que nos encontramos.
En un mundo de modelos comerciales digitales disruptivos, fuerzas de trabajo aumentadas, organizaciones más planas y prácticas de trabajo basadas en proyectos transversales, se necesitan líderes capaces de adaptarse, capaces de trabajar de forma distinta a como lo habían hecho anteriormente y capaces de operar en organizaciones más líquidas, donde la “auctoritas” del líder, por sus características morales e intelectuales, y otorgada por los equipos y no por el cargo, gana todavía más relevancia.
Las organizaciones saben que, al mismo tiempo, deben seguir desarrollando líderes para habilidades de liderazgo perennes, como la capacidad…
