Las plataformas de la denominada economía colaborativa han crecido exponencialmente en los últimos años, con múltiples y nuevas empresas apareciendo año tras año en sectores diversos, tales como la hospitalidad, el transporte, los servicios temporales o el intercambio de bienes. El creciente éxito entre los consumidores de compañías como Airbnb, Uber, BlaBlaCar o Wallapop se debe, en gran medida, a las potenciales ventajas que estas plataformas ofrecen tanto para la economía como para el medio ambiente y los consumidores. ¿Puede la economía colaborativa, por tanto, contribuir a alcanzar un desarrollo más económicamente, ecológicamente y socialmente sostenible?
Cuando hablamos de economía colaborativa, no existe una definición clara, ni siquiera un único concepto para referirse a ella, englobando nociones tales como economía compartida, platform capitalism, economía bajo demanda, gig economy, economía de…
