Los departamentos de ventas están atravesando, desde hace años, una transformación profunda. La digitalización de las operaciones, el auge del comercio electrónico, el cambio en las expectativas del consumidor y el avance de la inteligencia artificial han redefinido las reglas del juego. Hoy, vender implica mucho más que ofrecer un producto: se trata de diseñar experiencias que trasciendan, personalizar la oferta hasta lograr que el cliente se sienta único y operar en entornos multicanal, donde los procesos ya no son lineales, sino multidireccionales y, a menudo, impredecibles.
En esta nueva era, el consumidor espera coherencia, inmediatez y relevancia en cada punto de contacto, sintiéndose libre para decidir qué comprar, cuándo, dónde y cómo hacerlo. En un entorno donde las opciones pueden resultar abrumadoras, las marcas que logren anticiparse a las…