Las reformas legislativas y exigencias regulatorias no solo han acrecentado la responsabilidad individual de los consejeros, sino que también han impulsado un proceso de renovación en los consejos, exigiendo mayor diversidad y perfiles con competencias especializadas tanto en ámbitos más clásicos (auditoría, estrategia) como en áreas emergentes (gestión de riesgos, sostenibilidad, ciberseguridad, digitalización, inteligencia artificial, gestión del talento).
Además, la presión por parte del mercado, especialmente los inversores institucionales y los asesores de voto (proxy advisors), ha provocado una mayor transparencia en los procesos de selección de consejeros, con una participación creciente de firmas especializadas en su reclutamiento y centros especializados en gobierno corporativo.
Estos cambios han ampliado la oferta de candidatos, a la vez que han planteado desafíos significativos para los ejecutivos que buscan incorporarse o avanzar en los…
