Vivimos en un tiempo líquido. Así lo bautizó el sociólogo polaco Zygmunt Bauman para caracterizar una modernidad en tránsito. Veníamos de la solidez de un contexto estable con dinámicas repetitivas, y pasamos, repentinamente, a la liquidez de un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo. Fue en los años noventa del siglo pasado cuando el ejército americano acuñó el término VUCA para describirlo. Treinta años después, la pandemia de la COVID-19 nos ha mostrado su verdadero significado y ha radicalizado aún más, si cabe, el concepto. Este escenario actual también ha sido bautizado con un nuevo acrónimo, BANI, para podernos referir a él y pormenorizar así sus características: quebradizo, ansioso, no lineal e incomprensible.
Ante este caótico contexto, las empresas han sido llamadas a apostar con determinación por una estrategia que…
