Si tuviéramos que identificar un sector de actividad en el que la evolución es continua y la tecnología tiene un impacto más directo, seguramente aparecería el financiero. Hasta ahora ha sido un sector que, sin cuestionar completamente la teoría de Darwin: “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”, sí ha puesto de manifiesto la capacidad de los fuertes de transformarse y seguir no solo sobreviviendo, sino, en muchos casos, liderando el mercado.
Con poco margen de error, podríamos afirmar que hoy el sector se encuentra con el reto más importante de su historia, incluso muy superior al de la crisis de 2007. En esa crisis, el impacto fue financiero y, en esta, es de modelo. En aquella, las ayudas te…