EN LA INDUSTRIA DE LA MODA APUESTAS POR DAR CONTINUIDAD A UNA MARCA O PARA RENOVARLA DESDE CERO. Madame Grès solía crear una prenda drapeando y cosiendo sobre un maniquí. Chanel y Lanvin patronaban, cortaban y cosían ellas mismas, igual que Balenciaga, Saint Laurent o Givenchy. Fueron todos ellos–y algunos otros–los que dieron el paso de costureros a diseñadores. Y aunque la palabra couturier no tenga el mismo peso en francés que en español, se trata de un concepto potente, porque se refiere a un profesional que idea una prenda, la dibuja, patrona, corta y cose hasta convertirla en una realidad. Un diseñador es justo eso, quien toma de la mano un concepto creativo y lo lleva hasta su última consecuencia. Lagerfeld, Valentino, Versace, Galliano, McQueen o Maria Grazia Chiuri…
