Siempre he tenido una fascinación por las palmeras… Me recuerdan a mi infancia y al lugar en el que crecí; me encanta verlas a lo alto y escuchar el sonido que hacen cuando sopla el viento. Pero, sobre todo, me gustan porque son para mí un símbolo de que por fin llegó el verano, bendita estación, en la que dejamos el teléfono a un lado, olvidamos medir el tiempo, comemos helado y disfrutamos.
En este número de Harper’s Bazaar, encontrarás todo lo que necesitas para maximizar esos días eternos e inmortalizar las noches cálidas, desde el accesorio perfecto hasta el destino al cual escapar. Y porque verano es sinónimo de bikini, te presentamos también nuestro especial de belleza, para que no sólo luzcas bien por fuera, sino que te sientas…
