NOS ENCONTRAMOS en una suite del hotel Château Voltaire, imaginado por Thierry Gillier (Troyes, Francia, 1959), el dueño de esta exquisita residencia a escasos pasos de la place Vendôme y alma de Zadig&Voltaire. El viaje se debe al nuevo, y muy esperado, lanzamiento de la firma: la fragancia ZADIG. Una apuesta revolucionaria que fortalece, y da continuidad, al ADN de la casa. «Hemos llevado el estilo de la marca a una fragancia», explica Florian Gallo, que junto a Amandine Clerc-Marie son los perfumistas que han hecho posible esta fragancia floral amaderada. Evoca una mujer libre, auténtica y rebelde, e incorpora ingredientes como una reinterpretada vainilla –adorada por la generación Z–, un acorde de sésamo tostado, el aroma del agua de azahar, jengibre y sándalo. No es sólo una fragancia magnética…
