DICEN DEL TRES que es símbolo de la armonía, que es espiritual y tiene que ver con la creatividad. Un triángulo equilátero, la Santísima Trinidad. Es divino, equilibrado, perfecto, incluso. Hace ya 101 años, este dígito se convirtió en el número de la suerte de Cartier cuando, en 1924, Louis Cartier, nieto del fundador de la casa, creó el anillo Trinity para el mismísimo Jean Cocteau. Se trataba de una joya revolucionaria para el momento pues, tras el auge del recargado art déco, el joyero creó una pieza minimalista: tres bandas de tres metales diferentes (oro amarillo, blanco y rosa) unidas en una. Grace Kelly, Alain Delon o Romy Schneider hicieron de él un hito, el primero unisex en la historia de los iconos joyeros; uno que, aún hoy, más…