Muchos virus comunes en el invierno se transportan en el aire que respiramos, por la tanto, si tu bebé respira a digamos entre 1,2 a 2 metros) de alguien que está enfermo, puede fácilmente contraer el virus.
■ Es más, la mayoría de personas que adquieren los virus invernales, se convierten en fuentes de contagio incluso antes de desarrollar síntomas. Así que alejar a tu bebé de una persona que se suene la nariz, tosa o estornude no garantizará que se libre de la enfermedad.
■ Paul Offit, jefe de la división de enfermedades infecciosas en el Hospital infantil de Filadelfia en Estados Unidos, además advierte que arroparlo demasiado tampoco servirá de mucho.
Varios estudios demuestran que la exposición al frío o a la humedad no incrementa las posibilidades de…