El ser humano es creador, está obligado a serlo, nuestra evolución biológica ha dependido y dependerá siempre de nuestra capacidad de creación. Creamos a cualquier hora, en cualquier sitio y con cualquier motivo, creamos más de lo que nosotros mismos pensamos, creamos incluso en contra de nosotros mismos. Y también creamos menos, mucho menos, de lo que podríamos hacerlo. Este es el paisaje, enorme, ilimitado, infinito, aquí estamos todos y está todo y más: está todo lo que no está y puede estar.
Dentro de este paisaje hay otro menor, también infinito (acepten la paradoja, por favor): la creación escrita es una modalidad de creación; la historia, la filosofía, el derecho, la ciencia, o la publicidad son ejemplos, y no los únicos, de creación escrita; cuando lo son, claro, cuando…
