[ESTADOS UNIDOS]
—Ni siquiera ser un portento de la fotografía augura siempre un futuro económico bien avenido. Es el caso de Annie Leibovitz, quien, y pese a sus destacados hitos en el mundo creativo, se ha enfrentado a varias crisis financieras a lo largo de su carrera, así como a la posibilidad de perder sus propiedades e, incluso, los derechos de décadas de trabajo.
Aunque es bien conocido que la fotógrafa siempre ha tenido gastos «extravagantes», especialmente en sus sesiones de fotos (algo que, a priori, podría encajar con los elevados presupuestos que recibía; en 2009, por ejemplo, disponía de un salario de siete cifras otorgado por Vanity Fair), no fue esto lo que amenazó con sumirla en la bancarrota. No, al menos, directamente. Fuentes de la revista, sin embargo,…
