UNA MUJER, EN TORNO A LOS 50 AÑOS, zapatos de tacón, pantalón blanco y elegante blusa de seda, toma un vino, mientras espera sonriente y contemplativa la cena. A pocos metros, un hombre también de mediana edad, pantalón corto, camiseta y gorra, ríe junto a su pareja mientras una adolescente, probablemente su hija, les enseña una foto en la pantalla del móvil. Dos jóvenes, sudaderas y vaqueros oversize, llamativas zapatillas de deporte, cruzan alegres y algo apresuradas el pasillo. Sobre todos ellos, la colorida y emblemática cúpula del legendario hotel Palace de Madrid.
Hace tiempo que el lujo no entiende de atuendos. Tiene más que ver con los detalles –cuadros en pliegues que, vistos desde un lado, representan animales y desde el otro, la maquinaria necesaria para hacer funcionar –24…
