COMO HEREDERO UNIVERSAL DE YVES SAINT LAURENT (Orán, 1936 – París, 2008), una de las primeras decisiones de Pierre Bergé (L’île d’Oléron, 1930 – Saint Rémy de Provence, 2017), su sempiterno compañero, su alter ego, su socio y pigmalión, fue deshacerse en 2009 de buena parte de la soberbia y ecléctica colección de arte basada en la ‘audacia de la mezcla’ –concepto concebido por la vizcondesa Marie-Laure de Noailles–, y de otros valiosos objetos raros, de estilos, épocas y procedencias dispares, reunidos por ambos durante casi cincuenta años.
A través de la casa Christie’s subastó entonces en París más de 700 objetos, desde antigüedades, esculturas, mobiliario japonés o Art Decó a pintura flamenca del siglo XVII y obras de Goya, Matisse, Cézanne o Degas, incluso de Duchamp, Modigliani, Mondrian o…
