JOSÉ MARÍA LAFUENTE, ADEMÁS DE PENSAR EN QUESO –es dueño de la empresa de productos lácteos cántabra que lleva su nombre–, tiene una de las colecciones más singulares e importantes de nuestro país. Reúne pinturas, esculturas, libros, revistas, catálogos, manifiestos, panfletos, publicaciones efímeras, grabados, cartas, tarjetas, manuscritos y fotografías sobre arte moderno y contemporáneo, con dos objetivos. El primero, el oficial: crear un depósito de ideas para dar a conocer la historia del arte de primera mano; el segundo, el oficioso: satisfacer una necesidad vital. Lafuente habla de cada objeto con el mismo entusiasmo que Dante de Beatriz Portinari, la razón de su poesía y de su vida.
El nacimiento del archivo se remonta a los años 80, cuando Lafuente inició una colección con obras de pintores y escultores españoles…