DE LA ENTREVISTA BIOGRÁFICA que publicamos desde la portada de este número de otoño de GENTLEMAN, se deducen rasgos de carácter y visiones de la vida que aportan serenas lecciones y armónicas intenciones. La de Colin Firth –presente en esta portada con una excusa cualquiera que naturalmente no necesitaría– es una trayectoria sólida, basada en una vocación que se transforma en esfuerzo incruento mantenido, en paciencia convencida y, por fin y justamente, en triunfo tranquilo.
Colin Firth es un personaje público ciertamente ejemplar, cosmopolita aunque muy británico, decididamente opuesto al Brexit, casado con italiana y con casa en La Toscana, desde donde viaja por el mundo asumiendo encargos de muy diversa índole, algunos puramente nutricios, otros arriesgados y exigentes, pero todos encaminados a satisfacer esa necesidad de evolución y progreso…