ALGUNAS DE LAS PIEDRAS del legendario castillo Balvenie, en el valle de Speyside (Escocia), sirvieron para construir la Balvenie New House, un espectacular caserío que ‘durmió’ vacío durante décadas hasta que, en 1893, adquirió su función definitiva, convertirse en destilería de whisky: el sótano, en almacén; la primera planta, en el suelo del malteado; y el desván, en el lugar donde guardar la cebada procedente de los miles de acres de la finca circundante, llamada, también, Balvenie Mains. En 1920, utilizando otra vez bloques de piedra de la nueva casa, se construyeron más malteadoras al lado del edificio principal. Desde entonces, poco más ha cambiado.
Sobre esta historia se han asentado las bases del whisky de malta The Balvenie, único no solo por un pasado construido a base de leyenda…