INQUIETANTE Y FASCINANTE como el retrato que lo acompaña, Boris Vian, al igual que Leonardo da Vinci, Descartes, Copérnico o Isaac Asimov, fue un polímata: “individuo que conoce y sabe de muchas cosas”. Escritor, ingeniero, periodista, dramaturgo, novelista, actor, músico de jazz y autor de canciones, ha dejado una obra que fue considerada, a título póstumo, como el manifiesto de la juventud existencia-lista. Estudiante excepcional, en su entorno familiar el arte era importante, su madre era amante de la ópera; su padre, poeta aficionado, traductor de inglés y alemán, y chiflado por la mecánica y la electricidad. En 1942 obtuvo el título de ingeniero y un año después comenzó a escribir desenfrenadamente sin dejar por ello de tocar la trompeta y cantar en las caves de Saint-Germain-des-Prés. Polémico, provocador, irreverente,…
