En 1999, la familia Rodríguez, fundadora y dueña de Sinteplast, encontró la oportunidad de crear una nueva unidad de negocios a través del retail. Con ese objetivo, les propuso a las pinturerías de barrio y ferreterías –que eran clientes– reconvertir su negocio en una cadena, con el respaldo de Sinteplast, que siempre tuvo como objetivo mantener su enfoque en la producción de pinturas, un rubro en el que está presente desde 1959. Tiene tres plantas de producción en el país (Buenos Aires, San Luis y Córdoba), cinco centros de atención al cliente (Neuquén, San Luis, Córdoba, Tucumán y Chaco), y plantas en Bolivia, Uruguay, Paraguay y Brasil. Así nació Colorshop, la cadena de pinturerías que en 2024 celebró sus 25 años de historia.
“Colorshop fue la solución para que las…
