No estoy apegado al tiempo y, en general, es una noción que me resulta bastante abstracta, igual que las fiestas. Sin embargo, a mi esposa Jasmine le encanta la Navidad, así que, por ósmosis, me ha terminado gustando a mí también. Desde principios de diciembre, pone el árbol y los adornos, casi todos, elaborados por ella misma. Esta decoración permanece hasta el día de su cumpleaños, el 8 de febrero. Además, nuestra vida se llena de villancicos.
Acostumbramos a pasar estos días en nuestra casa de Cap Ferret (Francia), en familia, entre dos maravillas, las ostras y la brisa marina. Algunos años, nuestros amigos se unen a la celebración con alegría; como el año pasado, cuando mi amigo de la infancia Fabrice Coat, con quien fundé Les Bains Douches, vino…