En Urugay y en Argentina los llaman bananas; en Colombia, guineos; en Venezuela, cambures, y en tu casa, plátanos. El origen de todos cuelga, en forma de racimo, de un mismo lugar: grandes plantas herbáceas (ojo, no son árboles) de la familia de las musáceas. Existen más de mil variedades (algunas, con diferencias imperceptibles), aunque son tres los grupos que más se comercializan: los comestibles crudos (Musa cavendishii), los enanos (conocidos como bananitos, Musa x paradisiaca) y los macho (Musa balbisiana).
Nativos de Asia y Oceanía, los plátanos llegaron a África y al Mediterráneo en el siglo V (a Canarias, en el XV); hoy son la cuarta fruta más cultivada del globo, por detrás de los cítricos, las uvas y las manzanas y con la India, Tailandia, China y América…