En un mundo laboral en plena transformación, las nuevas generaciones, especialmente los millennials más jóvenes y la Gen Z, están redefiniendo las reglas del juego. No se trata de rebeldía juvenil, sino de una propuesta lúcida, y marcadamente coherente, sobre qué significa hoy trabajar. El cambio no es sólo estético –ordenadores portátiles, coworkings o reuniones virtuales–, sino ético, emocional y sociológico. Su manera de entender el mundo laboral contiene enseñanzas valiosas, no únicamente para las empresas que buscan atraer y retener talento, sino también para generaciones anteriores que, en muchos casos, asumieron que la única vía para progresar era sacrificarse, un paradigma cuestionado por los más jóvenes. Para Delia Salinero, coordinadora del Área de Empleo de la Fundación Adecco en Madrid, una de las claves es que, en general, «ellos…
