Aquella extremeña guerrera nacida en Valencia (1978) que saltó a la fama hace casi 17 años con el álbum Pafuera telarañas y que puso su nombre bajo las órdenes de cineastas como José Luis Cuerda, en La educación de las hadas, o Julio Medem, que la incorporó a su Caótica Ana, sigue siendo la misma. Indómita, natural, vulnerable, de mirada luminosa y con una energía vital desbordante. Ahora, tras más de una década alejada de la pantalla, regresa como una llanera de la mano de Enrique Urbizu en Libertad, una miniserie de cinco capítulos (26 de marzo, Movistar+) que también se estrena en cines con otro formato. Una historia de aventuras, pasión e intriga, ambientada en la España de 1807, en la que se mezclan bandoleros, salteadores y burgueses.
¿Cómo…
