Creo». «Pienso». «En mi opinión». «Me equivocaré, pero». «Me atrevería». Antonio Orozco (Hospitalet de Llobregat, 1972) empieza así todas sus respuestas. Con humildad, con respeto a lo que va a decir y sobre qué o quién lo va a decir. Construyendo las frases con cabeza y corazón. Porque él, cantante, compositor, poeta, escritor, filósofo, navegante, padre, amante y amigo, venera tanto las palabras como para convertirlas en música para tus oídos. Habla templado, sin turbulencias, con escalas muy cortas entre lo personal y lo profesional. No hay uno sin lo otro para alguien que pone su alma en juego a cada pista. «En estos tiempos todos somos mucho más conscientes de que, si hacemos algo, tenemos que hacerlo principalmente por amor», asegura. En lo primero, iba para futbolista, practica boxeo,…
