uno de los propósitos más recurrentes cada año nuevo es cumplir con el gimnasio. «Pero esta vez sí que sí», oímos por todas partes. Y ya no valen las excusas. Tres días a la semana fijo, quizá con un entrenador personal. O en un boutique gym. Puede que en un centro de fitness low cost. Da lo mismo: lo importante es tener la voluntad. Cardio para quemar calorías y cuidar el corazón, pesas para tonificar los músculos y lograr unos brazos a lo Jennifer Aniston, media hora de bicicleta elíptica y ese outfit ideal de Oysho o de Nike. Zumba, spinning, body balance, stretching, pilates, yoga, power jump, HIIT, o una mezcla de todo o combinaciones de dos o de tres disciplinas. «No, esta vez no tiro la toalla». Es…