Estaba caminando por la calle cuando vi el cartel que anunciaba que el piso estaba en venta”. Así de sencillo fue el encuentro que marcó el inicio, en el año 2000, de la relación de Luis Bustamante con su casa o, como la nombra en su último libro, su Lab House, su laboratorio de pruebas. Antes de trasladarse a Madrid, fundó su estudio en Barcelona, aunque consolidó su trayectoria en México, a principios de los 90, donde pasó cinco años. Luis es uno de los nuestros, uno de los mejores: ha firmado proyectos residenciales, comerciales y hoteleros en Nueva York, Miami, Londres, St. Tropez, Marbella, Aspen, Gstaad, Caracas o República Dominicana. La lista es ya tan extensa, que ha llegado el momento de reunirlos en un nuevo y exquisito libro…
