Wellness “Sorry, ya voy en camino, besos”. Si alguna vez te he enviado este mensaje, te ofrezco una disculpa. Te mentía. Sí, soy de esas personas que manda un whatsapp cuando tú ya me esperas donde habíamos quedado en vernos mientras yo me estoy poniendo el lipstick y aún me falta encontrar las llaves, elegir el bolso y cambiarme de ropa, porque, de repente, odio mi look, otra vez. Eso me pasa a diario, pero, a veces, la cosa se complica. Me ocurrió en la boda de una amiga donde yo era una de las damas de honor. Llegué tarde, me tocó ir detrás de ella mientras caminaba hacia el altar, con las axilas sudándome e intentando pasar lo más desapercibida posible (cosa imposible, claro). Lo mismo me sucede cada…
