Esta carta es muy personal, pero tiene que ver con nuestra edición más de lo que se imaginan... La he escrito para aquellos que nos aman porque, a veces, solo basta que se la jueguen por las mujeres.
Me atrevo a decirles, sin temor a equivocarme, que todas tenemos por contar una historia que nunca fue, porque alguno de ustedes, de los que me leen, tuvo miedo. Aclaro: también se vale que no quisieron o, por lo menos, no con nosotras.
Hoy, más que nunca, he aprendido a rodearme de mujeres increíbles y como muestra está mi equipo editorial, que es incansable, poderoso, y que hizo esta revista pensando que debemos creer en lo que más deseamos; muchas decidimos apostarle a nuestros sueños, trabajamos sin descanso y nos hemos ganado…
