Susana Cruz soñaba con ser diseñadora desde pequeña y, en 2008, cumplió su deseo: fundó Suma Cruz, una firma que se ha hecho famosa por sus tocados artesanales. «Un día, creando una corona de novia, me di cuenta de que me la podía poner de collar», cuenta. «Siempre me ha gustado la joyería porque mi abuelo exportaba perlas», añade. Dejó los accesorios para el pelo, contrató una joyera y comenzó su nueva historia. Una fantasía protagonizada por libélulas, escarabajos y abejas que se transforman en brazaletes, anillos o collares que arrasan no sólo en España, también en México e Italia.
* ¿Fundaste la marca con tus ahorros o necesitaste ayuda?
La monté con mis ahorros. Al principio vivía con mis padres, así que todo lo que ganaba lo destinaba a comprar…
