Calidad, diseño, funcionalidad, buen precio y, a ser posible, que duren y sean sostenibles. Son muchos los requisitos que les pedimos a esos muebles que van a formar parte de nuestra primera casa, ya sea comprada o alquilada. Nadie mejor que nosotras para valorar el esfuerzo que ha supuesto llegar hasta este deseado momento, también en lo económico.
Por eso, una vez que nos disponemos a invertir en la segunda parte del proceso, en ese sofá, esa mesa, esa estantería o esa cama que vamos a ver y usar cada día, sólo podemos pensar en hacer una buena compra. O, al menos, en que esta sea lo más inteligente posible. IKEA predica el smart buying con cada uno de sus productos y hace que estos cumplan con todas las variables…