A partir del 31 de agosto de 2010, entró en rigor en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la ley Nº 3515, que elimina el status de contravención y convierte en una falta grave el no respetar la luz roja del semáforo. Con 25 controles móviles se monitorearán cruces de peligrosidad alta para el peatón, zonas de altísimo tránsito como Retiro o Constitución. Como dato, solamente en el primer día se retuvieron 48 licencias de conducir.
■ Por supuesto, la polémica tomó un rumbo esperable: ¿Por qué dichos controles no existían antes de la sanción de la ley? No respetar un semáforo estaba contemplado dentro de la Justicia Contravencional. De hecho, la contravención implicaba una pena más dura, con la multa que mantiene el mismo valor pero…
