Estamos viviendo en un mundo donde la tecnología nos ha proporcionado varias alternativas de entretenimiento, en un móvil, en una tableta, en un ordenador y por supuesto, la televisión, sin embargo, aún hay personas que se divierten y lucran con el sufrimiento y la vida de un ser vivo, sin importar la especie, en espectáculos fuera de cualquier contexto humano.
El ser humano se ha convertido en su propio depredador, se ha hecho insensible a su propia especie y por lo consiguiente insensible y cruel con otras especies, con su planeta y sus recursos que incluyen el agua, el aire, la flora y la fauna. Su ambición desmedida lo ha llevado a la destrucción de la naturaleza pero sobre todo de sus principios, pues no le importa el sufrimiento humano,…
