No solo de títulos nobiliarios vive el hombre, y para Emanuele Filiberto de Saboya, de 44 años, príncipe de Venecia, heredero del inexistente trono de Italia, hijo del príncipe Vittorio Emanuele de Saboya y nieto de Umberto II, último rey de Italia hasta 1946, “la vida hay que resolverla”.
Después de batallar con un problema de drogas, lanzar negocios y ganarse la vida en distintos campos (incluyendo su participación en la versión italiana de Dancing with the Stars), ha encontrado al fin su tranquilidad y su carrera, vendiendo pasta en un food truck llamado, muy apropiadamente, Prince of Venice, por las calles de Los Ángeles.
Cuando se necesita cash no hay nada que impida hacerlo, pero nuestro príncipe cocinero, casado con la conocida actriz francesa Clotilde Courau, ha horrorizado al…